miércoles, 6 de julio de 2011
El príncipe Guillermo pilota un helicóptero de búsqueda y rescate en Canadá
Toronto (Canadá), 4 jul (EFE).- El príncipe Guillermo de Inglaterra pilotó hoy un helicóptero de búsqueda y rescate durante la quinta jornada de la visita oficial que efectúa junto con su esposa, Catalina Middleton, a Canadá.
El príncipe Guillermo, que es piloto de la Fuerza Aérea británica (RAF, por sus siglas en inglés), practicó una maniobra común entre los pilotos canadienses de búsqueda y rescate en operaciones marítimas, llamada "waterbirding", y que consiste en posar la aeronave sobre las aguas.
Los duques de Cambridge se encuentran en Canadá, cuyo Jefe de Estado oficial es la reina Isabel II, en la primera visita oficial de la pareja tras su boda celebrada el pasado 29 de abril.
En los cuatro primeros días de la visita, que el Gobierno canadiense ha etiquetado como "Gira Real 2011", los duques de Cambridge recorrieron la capital canadiense, Ottawa, así como Montreal y la ciudad de Québec, en la provincia francófona homónima.
Hoy, el príncipe Guillermo y Catalina se encuentran en la provincia de Isla del Príncipe Eduardo, en la costa del Atlántico del país, el lugar de nacimiento de Canadá como nación.
El coronel Sam Michaud, que voló junto con el príncipe Guillermo en uno de los helicópteros Sea King del Servicio de Búsqueda y Rescate de Canadá, declaró a la televisión canadiense CBC que el hijo del príncipe Carlos y la difunta "Lady Di" "había disfrutado" la operación.
El coronel Michaud señaló que "lo hizo bastante bien. Voló tres cuartas partes de la misión. Es un gran piloto y muy profesional", añadió.
La "Gira Real 2011" terminará el 8 de julio, cuando la pareja real británica se desplazará a California (Estados Unidos). EFE
(Fuente: http://www.elnortedecastilla.es/agencias/20110704/mas-actualidad/mundo/principe-guillermo-pilota-helicoptero-busqueda_201107041937.html y selección de Patric)
viernes, 1 de julio de 2011
BODA REAL DE MONACO
El príncipe Alberto de Monaco y su prometida, Charlene Wittstock posan en una imagen distribuida por el Principado.- REUTERS/ AMADEO TURELLO
Grace Kelly con sus dos hijos mayores, Carolina y Alberto en 1961.- GETTY
Los príncipes y sus tres hijos, Carolina, Alberto y Estefanía, en una imagen tomada en 1967.- GETTY
Alberto siempre ha sido un gran amante del deporte. Es miembro del Comité Olímpico Internacional (COI). El mar es otra de sus pasiones. En la imagen, tomada en los 70, el príncipe Alberto navega por las aguas del Principado.- GETTY
El príncipe Alberto, con su padre Raniero y su hermana Carolina en un baile celebrado en Mónaco- GETTY
Charlene y Alberto se bañan en Montecarlo en diciembre de 2009, junto a Pierre, uno de los sobrinos del príncipe, hijo de Carolina.- AFP
La pareja, en los Juegos Olímpicos de Pekín, donde ella no pudo participar por lesión.-
Alberto, con el fallecido Rainiero, en una imagen tomada en 2002. El príncipe, que mantenía una excelente relación con su padre, se parece más a su madre.- AP
(Fuente: http://www.elpais.com/articulo/gente/tv/Charlene/Wittstock/convierte/catolicismo/elpepugen/20110404elpepuage_6/Tes y selección de Patric)
Boda Real de Mónaco: Alberto II y Charlene Wittstock inician el programa de boda con un concierto
BODA REAL DE MONACO
El Príncipe Alberto y Charlene Wittstock posan con los componentes del grupo 'The Eagles'. Foto: Reuters.
El Príncipe Alberto y su prometida, la ex-nadadora Charlene Wittstock, ofrecieron este jueves un concierto gratuito para 15.000 personas en el estadio Louis-II con el que se daba comienzo a los actos de celebración del enlace real. Pese a los rumores de crisis en la pareja, que hablaban de una posible huida de la novia ante los escándalos de la vida privada de su prometido, ambos se mostraron relajados y felices.
'The Eagles' fue el grupo elegido por la pareja para despedir su soltería un día antes de que contraigan matrimonio por lo civil la tarde del viernes. La famosa banda estadounidense tocó entre los primeros temas su famoso single 'Hotel California' y dedicaron al Príncipe Alberto la canción titulada 'Love will keep us alive'(El amor nos mantendrá con vida).
La pareja se sentó con algunos amigos y familiares en la tribuna presidencial, entre ellos la Princesa Carolina y sus hijos. Chralene Wittstock lucía un corpiño negro que dejaba sus hombros al aire y un pantalón ajustado del mismo color. Por su parte, el Príncipe Alberto, a juego con su prometida, llevaba camisa y traje de chaqueta negros.
Cuando finalizó el concierto, pasada la medianoche, los asistentes dedicaron una ovación a la pareja. La boda por lo civil será este viernes a las 17 horas en la sala del Trono de Palacio. La ceremonia religiosa tendrá lugar el sábado a la misma hora. Ningún miembro de la Familia Real Española acudirá al enlace.
jueves, 16 de junio de 2011
jueves, 19 de mayo de 2011
Isabel II lanza en Irlanda un mensaje de reconciliación
"Nunca olvidaremos a los muertos", proclama la reina en Dublín
Por Walter Oppenheimer - Dublín - 19/05/2011
La reconciliación y la contrición por las turbulencias del pasado se fundieron ayer en el segundo día de la visita de Estado de Isabel II a Irlanda. Tanto la reina de Inglaterra como la presidenta de la República, Mary McAleese, hicieron reiterados votos por la reconciliación de ambos países, pero no se olvidaron de las propias heridas en sus breves discursos en el banquete de Estado en el castillo de Dublín que cerró la jornada de ayer.
Las dos subrayaron la amistad entre iguales y los intereses comunes que unen ahora a ambos países. Y lamentaron las heridas del pasado. "Esos acontecimientos nos han afectado a todos, a muchos de nosotros de forma personal, y son un legado doloroso", proclamó la reina, aludiendo así al asesinato por el IRA en aguas de Irlanda en 1979 de lord Mountbatten, tío del príncipe Felipe de Edimburgo, el marido de la reina.
"No podemos olvidar a quienes murieron o resultaron heridos, ni a sus familias", añadió. "A todos ellos, que sufrieron las consecuencias de nuestro tubulento pasado, les extiendo mis más sinceros pensamientos y profunda simpatía", dijo también, sin llegar a las disculpas que algunos quisieran haber oído aunque nadie esperaba.
La presidenta McAleese había ensalzado minutos antes los éxitos del proceso de paz en Irlanda y el carácter de igualdad que preside ahora las relaciones entre ambos países. Pero no pudo dejar de aludir de forma recriminatoria, aunque quizás también aceptando una parte de responsabilidad, hacia el pasado. "Inevitablemente, donde hay colonizadores y colonizados, el pasado es un repertorio de causas de amarga división", reconoció.
Antes, por la mañana, Isabel II y Mary McAleese habían depositado sendas coronas en el monumento que homenajea en Islanbridge a los 49.400 soldados irlandeses que murieron entre 1914 y 1918 durante la I Guerra Mundial vistiendo el uniforme británico. No muy lejos, la policía contuvo a los manifestantes republicanos que protestaban por la presencia del monarca británico en la República. Si la víspera apenas hubo un par de cientos de simpatizantes del disidente Sinn Féin Republicano (brazo político del IRA Continuidad), ayer apenas llegaron a medio centenar, contenidos por tres líneas de policías.
Por la tarde, la reina de Inglaterra visitó el estadio de Park Croke. No es una instalación deportiva cualquiera: es un lugar mítico del nacionalismo irlandés por ser sede de la Asociación Atlética Gaélica, pero es sobre todo el escenario de la matanza del Domingo Sangriento de 1920, en plena guerra de la Independencia.
En ese mismo estadio, hace más de 90 años, las fuerzas de seguridad británicas abrieron fuego contra la multitud en un tiroteo deliberado en el que murieron 14 espectadores y 80 resultaron heridos. Una matanza que se interpretó como venganza por la ejecución a sangre fría horas antes de 14 civiles a los que el IRA consideraba el corazón de los servicios secretos británicos en Irlanda. Es una matanza que sigue despertando polémica porque en el imaginario irlandés se trató de un acto organizado por el poder colonial mientras para los británicos fue un acto espontáneo de venganza de un grupo de policías, que en realidad eran mayoritariamente irlandeses.
Por la mañana, Isabel II y el duque de Edimburgo habían visitado la antigua fábrica de Guinness en Dublín. El duque pareció por un instante dispuesto a catar la pinta de negra cerveza que les ofrecieron, pero desistió. Quizás por la mirada de reojo de la reina. O porque la hora no acompañaba. O porque justo después tenían que visitar al primer ministro irlandés, Enda Kenny, y su esposa, Fionnula.
(Fuente: http://www.elpais.com/articulo/internacional/Isabel/II/lanza/Irlanda/mensaje/reconciliacion/elpepuint/20110519elpepuint_8/Tes y selección de Patric).
La reconciliación y la contrición por las turbulencias del pasado se fundieron ayer en el segundo día de la visita de Estado de Isabel II a Irlanda. Tanto la reina de Inglaterra como la presidenta de la República, Mary McAleese, hicieron reiterados votos por la reconciliación de ambos países, pero no se olvidaron de las propias heridas en sus breves discursos en el banquete de Estado en el castillo de Dublín que cerró la jornada de ayer.
Las dos subrayaron la amistad entre iguales y los intereses comunes que unen ahora a ambos países. Y lamentaron las heridas del pasado. "Esos acontecimientos nos han afectado a todos, a muchos de nosotros de forma personal, y son un legado doloroso", proclamó la reina, aludiendo así al asesinato por el IRA en aguas de Irlanda en 1979 de lord Mountbatten, tío del príncipe Felipe de Edimburgo, el marido de la reina.
"No podemos olvidar a quienes murieron o resultaron heridos, ni a sus familias", añadió. "A todos ellos, que sufrieron las consecuencias de nuestro tubulento pasado, les extiendo mis más sinceros pensamientos y profunda simpatía", dijo también, sin llegar a las disculpas que algunos quisieran haber oído aunque nadie esperaba.
La presidenta McAleese había ensalzado minutos antes los éxitos del proceso de paz en Irlanda y el carácter de igualdad que preside ahora las relaciones entre ambos países. Pero no pudo dejar de aludir de forma recriminatoria, aunque quizás también aceptando una parte de responsabilidad, hacia el pasado. "Inevitablemente, donde hay colonizadores y colonizados, el pasado es un repertorio de causas de amarga división", reconoció.
Antes, por la mañana, Isabel II y Mary McAleese habían depositado sendas coronas en el monumento que homenajea en Islanbridge a los 49.400 soldados irlandeses que murieron entre 1914 y 1918 durante la I Guerra Mundial vistiendo el uniforme británico. No muy lejos, la policía contuvo a los manifestantes republicanos que protestaban por la presencia del monarca británico en la República. Si la víspera apenas hubo un par de cientos de simpatizantes del disidente Sinn Féin Republicano (brazo político del IRA Continuidad), ayer apenas llegaron a medio centenar, contenidos por tres líneas de policías.
Por la tarde, la reina de Inglaterra visitó el estadio de Park Croke. No es una instalación deportiva cualquiera: es un lugar mítico del nacionalismo irlandés por ser sede de la Asociación Atlética Gaélica, pero es sobre todo el escenario de la matanza del Domingo Sangriento de 1920, en plena guerra de la Independencia.
En ese mismo estadio, hace más de 90 años, las fuerzas de seguridad británicas abrieron fuego contra la multitud en un tiroteo deliberado en el que murieron 14 espectadores y 80 resultaron heridos. Una matanza que se interpretó como venganza por la ejecución a sangre fría horas antes de 14 civiles a los que el IRA consideraba el corazón de los servicios secretos británicos en Irlanda. Es una matanza que sigue despertando polémica porque en el imaginario irlandés se trató de un acto organizado por el poder colonial mientras para los británicos fue un acto espontáneo de venganza de un grupo de policías, que en realidad eran mayoritariamente irlandeses.
Por la mañana, Isabel II y el duque de Edimburgo habían visitado la antigua fábrica de Guinness en Dublín. El duque pareció por un instante dispuesto a catar la pinta de negra cerveza que les ofrecieron, pero desistió. Quizás por la mirada de reojo de la reina. O porque la hora no acompañaba. O porque justo después tenían que visitar al primer ministro irlandés, Enda Kenny, y su esposa, Fionnula.
(Fuente: http://www.elpais.com/articulo/internacional/Isabel/II/lanza/Irlanda/mensaje/reconciliacion/elpepuint/20110519elpepuint_8/Tes y selección de Patric).
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