lunes, 25 de agosto de 2008

El día que el mar se puso transparente.

Ese día mi padre nos invitó a pasear a la orilla del mar, era un día domingo con un cielo muy azul y un sol muy luminoso antes del medio día. Había mucha gente en el paseo Bellamar y en el muelle. Las lanchas de los pescadores se mecían en la poza, y allá al fondo los barcos de carga esperaban antes de entrar en el puerto. Nos acercamos al borde del antiguo muelle y de pronto nos sorprendió un espectáculo increíble, el mar cerca de la orilla estaba transparente como si fuese agua de la llave. Podíamos ver el fondo y los pilares que afirmaban el muelle y unas rocas planas y lisas con algunas grietas. Los peces nadaban allí y podíamos verlos, merluzas, blanquillos y cabinzas. Y encima de las rocas, grandes jaibas que se deslizaban caminando encima de las rocas grises y oscuras. El fondo del mar cerca de la orilla era absolutamente transparente. Nunca había visto algo como eso, y nunca volví a ver un fenómeno como ese.

domingo, 17 de agosto de 2008

El vaso de vino rojo.

Penetro en una habitación en penumbras...en esa habitación hay grandes espejos en las paredes y en el techo. Luces de colores que parecen un caleidoscopio se reflejan en la superficie bruñida de los espejos. El suelo tiene mullida alfombra. y una música suave se escucha lejana. El centro de la habitación es un lecho cubierto con un cubrecama de color oscuro pero que no se confunde con las sombras. Junto a la cama hay una mesita antigua y angosta sobre la cual hay una lámpara de luz blanca. y allí sobre una pequeña bandeja hay dos vasos de alto pie y una botella de vino rojo. La botella de vino y los vasos de vino semi llenos atraen mi atención.
La luz atraviesa la botella y los vasos y los ilumina de tal manera que genera en ellos especial belleza. Fascinada contemplo la belleza del rubí de ese líquido embriagador, dulce y suave a la vez, tibio... allí está atrayéndome con su presencia mágica...
Me siento como si estuviera sumergida en un extraño y profundo mundo en otra dimensión. Nada existe allí, sólo yo y la botella de vino y los dos vasos semillenos...
No resisto la tentación y tomo uno de los vasos y lentamente lo llevo a mi boca, es tan dulce... siento que quema suavemente mi boca. Estaría eternamente bebiendo ese vino rojo y transparente iluminado por la luz de la pequeña lámpara...en el mar de oscuridad nada un pequeño pez de color, es el pequeño pez dorado de la reina.

miércoles, 13 de agosto de 2008

lunes, 14 de julio de 2008

LA SESION DE ESPIRITISMO.

Estaba recién casada y esperando mi primer hijo. Una muchacha que era estudiante de Medicina nos invitó a mÍ y a mi esposo a una sesión de espiritismo e invitó también a otro joven estudiante de Medicina y a una amiga de ella que dijo era una médium. Nos invitó también a cenar en su casa porque prepararía una exquisita pasta acompañada de una salsa de erizos y choritos. Ella vivía con su amiga en un departamento en el barrio alto de Santiago, exactamente en la Avenida Providencia. Nos acomodamos en el living y decidimos iniciar la sesión antes de cenar.

Yo no quise participar y dije que sería una observadora y me senté en un sillón cama que ellas tenían en el living y sobre el cual había una serie de objetos de adorno y entre ellos una radio a pilas.

Mi esposo, el estudiante de Medicina y las dos muchachas se sentaron en el suelo alrededor de una mesa vacía y se cogieron de las manos, concentrándose mientras la médium invocaba a los espíritus, ella quería que se manifestaran de alguna manera, pero no pasaba absolutamente nada. Ella pensaba que entre los presentes había una persona que rechazaba la invocación o no creía en ella. Así estuvimos bastante rato con las luces bajas de la habitación, cuando de pronto se encendió violentamente la radio que estaba a mis espaldas sobre el sillón cama. Todos nos sobresaltamos. Y decidimos no seguir invocando a nadie. Yo quedé bastante inquieta, pero cuando empezamos a comer una exquisita cena me sentí mucho más tranquila, aunque no parecía de broma la experiencia.

sábado, 12 de julio de 2008

LA ESTUFA.

La habitación era pequeña. Tenía una mesa y dos sillas. Una ventana en el fondo que se abría hacia un gran espacio donde había una cancha de tenis y un espacio cerrado que servía para diferentes usos. Los espacios verdes en verano eran acogedores, y grandes árboles daban grata sombra a los visitantes.

En invierno, cuando hacía mucho frío y llovía con mucha fuerza, era agradable estar allí dentro de esa habitación. Y...

En el centro de la habitación estaba lo estufa.
En la oscuridad de la noche la estufa se erguía en medio del silencio, iluminándolo todo; tan importante me parecía allí, solitaria, el centro de todo, esparciendo su calor. Podía acercarme a ella y sentir como su calor calentaba mi cuerpo. Sentía su calor en mi boca, cuando acercaba mi rostro hacia ella. Y sentía como su calor acariciaba mis manos frías. Giraba lentamente mi cuerpo para sentir el calor sobre mi espalda y permanecía allí, tan quieta, sintiendo esa agradable sensación de plenitud...

En el centro de la habitación estaba la estufa...

martes, 8 de julio de 2008

INCENDIO DE UN CONTENEDOR DE BASURAS.

El video se abrió como por encanto, como por arte magia, y lo primero que se mostró ante mis ojos fueron las llamas de un incendio. ¡Que fascinación, llamas en la oscuridad, en medio de la ciudad, al costado de una calle repleta de automóviles veloces... y ahí estaban esas llamas quemando el contenido de un "container"; llamas amarillas y anaranjadas y rojas... saltaron hacia arriba y me parecieron de pronto como un ramo de flores de fuego. Vuelvo a la calle en movimiento llena de reflejos de las luminarias y de las luces de los vehículos que siguen transitando y dejan una estela de luz blanca. Un autómovil negro se detuvo en una esquina, allí silencioso y oscuro. Me pareció tan misterioso, mientras lentamente el fuego de las llamas se apagaba. Sólo quedarán las brasas pensé y más tarde la oscuridad de la noche fría. Sin embargo algo alegra mi corazón...el frío me regocija, y el final del video también.

sábado, 5 de julio de 2008

FLOR DE CACTUS

¿Qué me dice a mí una flor que florece?Una vez yo tenía en el jardín un cactus que floreció un sólo día. Me sorprendió la rapidez con que apareció y se abrió, una hermosa flor rosada y grande, pero ese cactus nunca más volvió a florecer. La flor abierta plenamente duró un solo día. Pensé cuán extraña es la naturaleza a veces. Toda la vida estaba allí en esa flor abierta y desaparecida, en un solo día.